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DERECHOS DE LA PERSONALIDAD

DERECHOS DE LA PERSONALIDAD.

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Sumario.

1. Introducción.

2. Concepto y naturaleza jurídica de los derechos de la personalidad,

3. Sus diferencias con los derechos humanos.

4. Características de estos derechos.

5. Análisis particular de cada derecho.

  1. Derecho a la vida
  2. Derecho a la integridad física y psíquica
  3. Derecho al honor
  4. Derecho a la intimidad personal y familiar
  5. Derecho a la propia imagen

6.  Protección civil a los derechos de la personalidad.

7. Conclusiones.

1.  Introducción.

Este trabajo tiene por objeto hacer un breve análisis sobre los derechos de la personalidad, que son los mismos derechos humanos pero protegidos por la legislaciónes distintas en el ordenamiento Juridico salvadoreño,  ya se encontraban regulados en el Derecho Romano. Sin embargo, muchos de los códigos salvadoreños  no los contemplan ni regulan en forma tacita. La explicación de esta omisión tal vez se deba a que estos ordenamientos legales tomaron como ley modelo, otros codigos extrangeros.   Es por ello que su inclusión en la constitucion nacional de 1983 vigente[1], merece un digno reconocimiento y  favorecer la difusión de estos derechos subjetivos[2] públicos.

2.   Concepto y naturaleza jurídica

Podemos considerar los derechos de la personalidad como el conjunto de derechos fundamentales que protegen los bienes constitutivos del núcleo más íntimo del ser humano. Son derechos  que le son necesarios  para lograr sus fines y que, en consecuencia, le pertenecen por el solo hecho de ser persona.

El derecho es un término análogo, por lo que se aplica a varios objetos de conocimiento que son en parte semejantes y en parte diferentes. En primer término, derecho es lo justo objetivo que se le debe a otro. Derecho es también la norma de conducta imperativo-atributiva, impuesta en forma obligatoria por la autoridad competente para regular la vida dentro de la sociedad. Y finalmente, derecho es la facultad, derivada o protegida por la norma jurídica,  para exigir  lo suyo de cada quien,  lo que  a cada uno le corresponde.[3]

Los derechos de la personalidad no son otra cosa que derechos subjetivos humanos. De ahí que estos derechos se ubiquen en la tercera de las connotaciones anteriormente señaladas. Son facultades derivadas de una norma de Derecho Natural, que halla su fundamento en lo que es adecuado a la propia naturaleza humana. Gracias a ellos se tiene la posibilidad de exigir lo que a cada persona le corresponde.

En lenguaje ordinario, los derechos humanos son los derechos naturales de la persona humana. Por el hecho de ser persona, cada hombre es titular de un conjunto de derechos que le corresponden naturalmente, anteriores a cualquier intervención del Estado y que deben ser reconocidos y protegidos por éste.

En los países de Derecho Romano Canónico (Derecho escrito por oposición a derecho consuetudinario o Common Law), en donde sus normas fundamentales se encuentran plasmadas en un documento jurídico político llamado Constitución,  los medios de protección a los derechos humanos fundamentales,  se encuentran ahí mismo establecidas.

Además de los derechos humanos que  se encuentran protegidos y garantizado su ejercicio en la Constitución, existe otro cuerpo de derechos humanos que sin dejar de ser derechos fundamentales y originales, se refieren al núcleo más íntimo de las personas y que se denomina “Derechos de Personalidad”.

3. Diferencias entre los derechos humanos fundamentales (derechos políticos) y los derechos de  la personalidad.

a) Por el bien jurídico protegido.

Los derechos fundamentales protegen los derechos humanos en general, desde la vida y la salud hasta los derechos políticos y sociales, como el derecho de voto y el de ser oído y vencido en juicio. Los derechos de la personalidad constituyen un núcleo íntimo de derechos de la persona,  como el derecho al nombre, al honor y a la fama, a la imagen, a la intimidad, etc.

Tanto los derechos fundamentales como los derechos de la personalidad son derechos humanos y tienen las mismas características de ser innatos, inalienables, absolutos y esenciales y pueden ser los mismos. La diferencia se encuentra en que los derechos de  la personalidad se ubican en la esfera de mayor intimidad de las personas.

b) Por el orden legal en donde se encuentran protegidos.

Los derechos fundamentales se encuentran protegidos en la Constitución.

Los derechos de la personalidad están regulados y protegidos tambien por esta.  Puede darse una doble protección a estos derechos. Por ejemplo, el derecho a la vida se encuentra protegido tanto por la Constitución como por la legislación Civil [4].

c) Por el medio de defensa.

Los derechos fundamentales son protegidos por las garantías individuales y, cuando han sido violados, se restablecen mediante el juicio de amparo que se tramita ante las autoridades judiciales.

Aunque la primera parte de la Constitución (parte dogmática) se intitula “DERECHOS INDIVIDUALES”, es necesario distinguir los términos. No son lo mismo los derechos garantizados que las garantías del ejercicio de los mismos.

A pesar de que el título primero se denomine “DERECHOS INDIVIDUALES”, los que del artículo 1 al 28 se enlistan son los derechos fundamentales, no todos son las garantías.   Las garantías son los mecanismos que hacen posible el ejercicio de los derechos cuando éstos han sido violados por alguna autoridad.

Los derechos de personalidad se protegen por medio de los juicios de responsabilidad civil y daño moral.  Mediante el juicio de responsabilidad civil, la persona que ha sufrido una lesión a sus derechos de la personalidad puede reclamar el pago de los daños y perjuicios que se le hubieren causado, y a través del juicio de daño moral, puede reclamar además una indemnización pecuniaria por el sufrimiento que se le ha causado.

4.  Características de los derechos de la personalidad.

Los derechos de la personalidad, al ser derechos naturales, gozan de las mismas características de todos los derechos derivados del Derecho Natural. Éstas son:

I  Esenciales. Esencia de una cosa es el conjunto de las propiedades que la constituyen como tal. Es aquello por lo cual un ser es lo que es y no algo diferente. Los derechos de la personalidad se encuentran dentro de estas propiedades, por lo que sin ellos las personas dejarían de ser personas humanas.

II   Personalísimos. Cada persona es un ser único e irrepetible, con un conjunto de derechos que sólo a ella le corresponde ejercer y que por lo tanto no puede realizar a través de representante o de terceras personas.

III. Originarios e Innatos. Estas dos características de los derechos de la personalidad son similares. Son derechos propios de la  naturaleza humana, por lo que la raíz y el origen de ellos se encuentra en la propia naturaleza y los adquiere la persona desde el momento de la concepción.

IV. Sin contenido patrimonial. El contenido de los derechos de la personalidad es tan valioso que no puede ser apreciado en dinero. Ello significa que no pueden ser objeto de transacción comercial ni de transmisión alguna, por la que se obtenga a cambio un pago o compensación.

V.   Absolutos. Son absolutos los derechos que valen en todas las circunstancias y frente a todas las demás personas. Y no pueden ser disminuidos ni relativizados bajo ninguna circunstancia ni por persona alguna.

VI.  Inalienables e Intransmisibles. Como se apuntó en la fracción IV, al no tener contenido patrimonial, los derechos de la personalidad no pueden ser objeto de enajenación (alienación) ni de transmisión.

VII.  Imprescriptibles. El transcurso del tiempo no puede ser nunca la causa de la adquisición o pérdida de estos derechos . Los derechos de la personalidad permanecen con la persona desde antes de su nacimiento hasta su muerte. El hecho de que una persona, por su conducta negativa o su comportamiento inmoral, haya conculcado su imagen, no significa que haya perdido su dignidad de persona y aun así conserva sus derechos fundamentales.

VIII.   Irrenunciables[5] Ni siquiera la voluntad libre de una persona puede privar de su eficacia a estos derechos, por no tener contenido patrimonial. Solamente los derechos patrimoniales pueden ser objeto de renuncia.

5. Análisis de los derechos de la personalidad en particular.

I.- Derecho a la vida[6].

El derecho a la vida constituye el derecho humano básico y fundamental. Comienza con la concepción y es anterior a cualquier otro derecho. La vida es el don más preciado de la persona. Es un derecho previo y básico en el orden al cual los demás derechos surgen como complementarios.

El derecho a la vida constituye una condición de posibilidad para la existencia de todos los demás derechos. Este derecho implica, además, la existencia de una serie de derechos indispensables para su ejercicio, ya que sin la satisfacción de las necesidades básicas,  por lo menos, no se puede vivir.

Los derechos de la personalidad, como todos los derechos subjetivos, se caracterizan por ser bilaterales. Esto significa que a cada derecho le corresponde correlativamente un deber. El derecho a la vida da a su titular el derecho a que se le respete su vida, pero al mismo tiempo le impone la obligación de cuidar y respetar su propia vida y la de los demás.

La protección al derecho a la vida se encuentra tanto en la parte dogmática de la Constitución, como en la ley LEPYNA, Codigo Penal y en la legislación civil. Protegen una serie de derechos que hacen posible el ejercicio del derecho a la vida. Así mismo, la legislación penal ha tipificado el delito de aborto[7] y de homicidio para proteger el bien jurídico de la vida.

Al  estudiar este derecho, dado que la existencia humana comienza desde el momento de la concepción[8], es conveniente analizar los derechos del no nacido.

a)  El no nacido es ya una persona.

b)  Tiene derecho a la protección de la ley.

c)  Puede ser instituido heredero y donatario.

I.1. Atentados contra la vida.

El aborto. Se define el aborto como “la muerte del producto de la concepción en cualquier momento de la preñez”. A pesar de que es generalmente aceptada la excluyente de responsabilidad cuando el aborto se realiza en ciertas circunstancias establecidas en la propia ley penal, como cuando peligra la vida de la madre,  esto no significa que no sea una conducta objetivamente ilegítima privar de la vida a un no nacido. Éste es uno de los actos de mayor injusticia, ya que la víctima, a quien se le niega el derecho a vivir, es el ser más inocente e indefenso de la creación.

La eutanasia. Aunque suelen distinguirse diversas especies, básicamente la eutanasia es conocida de manera general como la muerte sin dolor, ya que es la acción u omisión con la que, sin causarle dolor alguno, se provoca la muerte de una persona que se encuentra en estado terminal; es también, sin duda, un atentado contra la vida. Aunque se pudiera considerar que la eutanasia es un acto de piedad, porque se  provoca una muerte sin sufrimiento a una persona que ya no tiene ninguna posibilidad de vivir, con ella se priva al enfermo de la oportunidad de dar un significado trascendente a su sufrimiento. La eutanasia constituye un delito y  es inmoral, sobre todo cuando se hace sin el consentimiento del enfermo. La capacidad de encontrar en el sufrimiento una forma de trascender es privativo del ser humano. Éste tiene derecho a ser respetado en la etapa terminal de su vida.

I:2. Reparación del daño por violación al derecho a la vida

Por mucho tiempo se pensó que la reparación del daño causado por la muerte de una persona era imposible de valorar, ya que la vida no tiene precio. Sin embargo, se ha considerado que es de justicia indemnizar a los herederos o familiares de la víctima, de quien muchas veces dependía su subsistencia. En el Codigo de Trabajo se establese la imdemnizacion[9].

II.- Derecho a la integridad física y psíquica[10].

El derecho a la integridad, tanto física como psíquica, consiste en el derecho al respeto de la persona total, integrada de materia y de espíritu. El Diccionario de la Lengua Española define la integridad como “la cualidad de íntegro” e íntegro como aquello “que no carece de ninguna de sus partes”. Aplicados a nuestra materia, se puede decir que el derecho a la integridad consiste en el respeto a todas y cada una de las partes que integran la personalidad humana.

II.1. Atentados contra la integridad física y psíquica.

a)   Lesiones.

Son los daños causados directamente a una persona en su integridad corporal. Las consecuencias de las lesiones pueden ser no sólo cicatrices sino también daños psicológicos que pueden afectar su integridad psíquica.

b)  Prostitución.

Se define como Peores formas de trabajo infantil en la legislacion salvadoreña[11]. Nadie está autorizado a disponer del cuerpo de otra persona para actos en sí mismo inmorales,  ni siquiera con el consentimiento de ella. Se ha comprobado que la mujer que, por diversas razones como la miseria, la ignorancia o el estado de necesidad, se ve obligada a ganarse la vida con esta actividad,  sufre graves deterioros en su integridad psíquica y su autoestima se ve seriamente disminuida[12].

c) Disposición sobre el  cuerpo propio y el cuerpo ajeno.

En este apartado se hará un análisis de actividades de disposición de órganos y tejidos del cuerpo humano, así como de cadáveres de seres humanos; éstos no son necesariamente atentados contra la vida, aunque pueden llegar a serlo.

La introduccion al Codigo de Salud salvadoreño dice: “Ante la necesidad de adecuar las normas jurídicas a los cambios de la ciencia médica, para cumplir con los fines de la misma y asegurar la salud a la población, mejorando la calidad y expectativa de vida de ésta, se torna indispensable emitir las siguientes reformas al Código de Salud, específicamente en lo referente a los Trasplantes de órganos y tejidos, cuya regulación en la Sección Diecinueve de ese código, no responde a la realidad actual, ni está acorde con los avances de la ciencia médica en esta materia”.

Este mismo ordenamiento jurídico establece,  que los trasplantes de órganos o tejidos en seres humanos vivos, podrán llevarse a cabo con fines terapéuticos, solamente cuando hayan sido satisfactorios los resultados de las investigaciones realizadas al efecto y representen un riesgo aceptable para la salud y la vida del disponente originario y del receptor[13].

Así mismo, la Ley en  establece que la obtención de órganos o tejidos de seres humanos vivos para trasplante, sólo podrá realizarse cuando no sea posible utilizar órganos o tejidos obtenidos de cadáveres[14]. Se prohíbe realizar el trasplante de un órgano único esencial para la conservación de la vida y no regenerable, de un cuerpo humano vivo a otro cuerpo humano vivo[15].

Sobre el cadáver se puede disponer en vida, haciendo constar tal decisión en un testamento público abierto, o por escrito ratificado ante notario. Así mismo, se puede manifestar la decisión de disponer del cadáver, total o parcialmente, ante las autoridades de vialidad al momento de tramitar la licencia para conducir automóviles[16].

Cuando se trata de cadáveres de personas que estando vivos no han dispuesto nada  al respecto y se desconoce de familiares, podrán disponer de ellos, con fines terapéuticos o científicos[17] y en forma gratuita.

III. Derecho al honor

Con la palabra honor se entiende el íntimo valor moral del hombre el cual es extraño a la tutela jurídica; la estima que de un sujeto tienen los demás, es  decir su reputación. El patrimonio moral de  las personas que consiste “en aquellas condiciones que esta considera como expresión concreta de su propia estimación, la cual en el fondo se basa en un sentimiento de la dignidad individual estos últimos se encuentran expuestos a ser vulnerados  mediante ataques dirigidos contra la persona

El fundamento del derecho el honor tiene de acuerdo a la sala de lo constitucional dos aspectos básicos que son: uno subjetivo este se refiere a la inmanencia o mismidad que consiste en la estimación que cada persona hace de si misma o cualidad moral que se contrae al cumplimiento de deberes. El otro aspecto es de carácter objetivo y este consiste  en la trascendencia o exterioridad integrada por el reconocimiento que los demás hacen de nuestra dignidad  que es la reputación o fama que acompaña a la virtud

La valoración ética de la persona según el penalista chileno Alfredo Etcheberry puede referirse a tres aspectos:

  • Lo que la persona vale en realidad, metafísicamente considerada
  • Lo que esa persona cree que vale(autovaloración)
  • El sentimiento del honor esto es la voluntad de afirmar el propio valer o merito ante los demás

III.1. Reconocimiento internacional

Los instrumentos internacionales protegen el derecho al honor por ejemplo tenemos el caso de: la declaración americana de los derechos y deberes del hombre (1948) en su Art. 5 que expresa toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra los ataques abusivos a su honra a su reputación. Este también se repite en la declaración universal de los derechos humanos (1948) Art.12 en el pacto internacional de los derechos civiles y políticos, Art. 17 y en la convención americana sobre derechos humanos o pacto de san José de costa rica (1969) Art.11

III.2. Ordenamiento jurídico

La constitución federal de 1824 no reconocía expresamente el derecho al honor.

Apareció consagrado en las constituciones de 1898 y 1921 en los Art. 15 y 32 “la constitución garantiza a los habitantes de la republica…el honor”

En las nacionales fue consignado por primera vez en la de 1841 como bien jurídico protegido por la constitución como garantía de audiencia al estatuir el Art.76 que “ninguna persona puede ser privada de su honor…sin previo juicio”

La constitución de 1864por su parte se refería al honor cuando establecía que en los juicios  sobre injurias debía preceder la conciliación Art. 94. Las de 1871, 1872, 1880, y 1883 al igual que la de 1841 protegieron al honor con la garantía de audiencia, Arts. 109, 27, 23,19 respectivamente

La constitución de 1886, reconoció expresamente al honor como un derecho de todos los habitantes de El salvador Art.25 el cual fue reproducido por los Arts. 24,163 de las constituciones de 1939 reformas de 1944, 1950 y 1962. Las dos últimas introdujeron un inciso segundo por medio del cual se establecía indemnización conforme a la ley, por daños de carácter moral.

Nuestra constitución vigente lo reconoce en el inc.2 del Art.2 este derecho junto con la intima y la propia imagen habían sido considerados por la teoría tradicional como manifestaciones de los derechos de la personalidad y en el sistema actual de los derechos fundamentales como expresiones del valor de la dignidad humana, la cual constituye no solo la garantía negativa de que la persona no va a ser objeto de ofensas o humillaciones sino que extraña también la afirmación positiva del pleno desarrollo de la personalidad de cada individuo. El pleno desarrollo de la personalidad supone, a su vez de un lado, el reconocimiento de la total “auto disponibilidad” sin interferencias o impedimentos externos  de las posibilidades de la actuación propia de cada hombre.

El honor de las personas “es tanto o más valioso que sus bienes materiales. La imputación que pueda hacerse a alguien de actuaciones deshonrosas, consistan estas o no en las acciones tipificadas como delito puede causar daños de gran magnitud que repercuten en la vida no solo familiar sino en las relaciones todas del hombre dentro de la sociedad en que vive perjudicándolo también en  su bienestar material

El derecho al honor se traduce:

  1. El derecho que tiene toda persona. Es decir tanto nacionales como extranjeros  a su honor tanto objetivo como subjetivo
  2. La obligación que tiene el estado y sus autoridades de protegerlos frente a terceros  tutelando penalmente tanto el honor objetivo como subjetivo “dando lugar a la afectación del primero a un delito de difamación Art.181 cód. pn cuando se vulnera el honor en una persona ausente, y la afectación del honor subjetivo a un delito de injuria Art. 183 cód. pn. Cuando se perjudica a una persona presente.

III.3. Delitos contra el honor

La injuria es la ofensa al honor de una persona que está presente y que se puede hacer en privado.

La difamación es la ofensa al honor de una persona que puede estar ausente, hecha ante otras o la publicación de hechos de menosprecio y rebajamiento ante la opinión pública que son falsos. Lo relevante en la difamación es la divulgación y publicidad que se hace de un hecho a un tercero.

IV. Derecho a la intimidad personal y familiar

Consecuencias  de la libertad personal es el principio de no permitir injerencias arbitrarias en  la vida privada de las personas ya que estas deben contar con una esfera de intimidad que les permita desenvolver su autonomía, sin que se dé en tal manera, coacciones publicas y si sufrir perturbaciones de otras personas.

La vida privada comprende ante todo “la vida interior los puros hechos de la conciencia, el pensamiento, la fantasía, el sentimiento de fe, etc.  y luego toda aquella parte de la vida exterior  que no se considera parte del ámbito público. En otras palabras. La vida privada del hombre moderno abarca hasta donde se extiende su libertad y no se restringe únicamente al dominio interno de su conciencia o a la persona física o al inmediato medio actual o habitual del individuo

Esto es lo que se conoce como derecho a la intimidad personal y familiar que “consiste en reservar para sí un determinado ambiente o sector, donde la intromisión de extraños perjudicaría su autonomía de la voluntad para determinar su conducta o heriría sentimientos espirituales que el legislador juzga dignos de respeto. Esa esfera de intimidad o reserva comprende un aspecto material que podría ser afectado por hechos como la violación de domicilio, y otro aspecto espiritual que comprende el secreto en sus diversas variedades.

La doctrina señala la intimidad como “ la parte personalísima comúnmente reservada de los asuntos designios o elecciones de un sujeto o una familia, lo que se aproxima  a la esfera secreta y confidencial (desgracia familiar o personal, diario intimo, cartas confidenciales; etc.)

IV.1. Antecedentes generales

Si entendemos a la intimidad como la auto conciencia de la subjetividad sus raises se encuentran vinculadas al fenómeno del cristianismo, pero si por el contrario la consideramos en su proyección jurídica es decir como un conjunto de facultades o poderes atribuidos  a su titular, que es la que nos interesa, a parece al disgregarse la sociedad feudal. Cronológicamente el nacimiento de la intimidad coincide con la revolución francesa, pero a diferencia de otras libertades no supuso en la libertad burguesa la realización de una exigencia natural de todos los hombres sino que por el contrario la consagración del privilegio de una clase. Con el transcurso del tiempo ha ido perdiendo su carácter exclusivamente individual y privado rebasando entonces los limites estrictos de la libertad individual y se ha ido presentando como derecho de la coexistencia no pudiendo su reglamentación jurídica ignorar su dimencion social.

IV.2. Reconocimiento internacional

La declaración americana de los derechos y deberes del hombre (1948) reconoce el derecho a la intimidad en su Art. 5 que dice “toda que expresa toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra los ataques abusivos a su honra a su reputación y a su vida privada y familiar. La declaración universal de los derechos humanos (1948) El pacto internacional de los derechos civiles y políticos (1966) y la convención americana sobre derechos humanos o pacto de san José de costa rica (1969) Arts. 12, 17, 11.

IV.3. Ordenamiento jurídico

La libertad de intimidad en sus proyecciones esenciales, como son la inviolabilidad del domicilio y el secreto en sus diferentes manifestaciones había sido reconocido por las constituciones anteriores. Sin embargo fue hasta la constitución vigente que este derecho apareció con sagrado por primera vez en el inciso 2do del Art.2 junto con el honor y la propia imagen y cuyo antecedente se encuentra en el Art. 18 de la Cn. española de 1978

IV.5. INTIMIDAD PERSONAL Y FAMILIAR DEFINICIÓN:

Intimidad es la parte interior que solamente cada uno conoce en sí mismo. Es el máximo grado de inmanencia, es decir, aquello que se almacena en el interior. Lo íntimo está protegido por sentimientos del pudor. Por su parte, en la expresión de la intimidad se colocan en juego la capacidad de dar y la  posibilidad de dialogar con otra intimidad diferente. La capacidad de dar consiste en entregar algo de la intimidad y que la persona lo reciba como propio. Esta expresión se obtiene a través del lenguaje, el cual puede ser verbal, corporal y expresivo. El hombre necesita expresarse con los demás.

La divinidad humana, dentro de la esfera de lo social, se garantiza en la medida en que se tenga la posibilidad de conservar su privacidad, entendida como aquel fuero interno que sólo puede interesar al ser humano como individuo o dentro de un contexto reducido de personas que en últimas está determinada por el consentimiento de quien es depositario de su existencia.

El diccionario de la real academia define intimidad como zona espiritual, íntima y reservada de una persona o de un grupo, especialmente de una familia.

Se trata del “Derecho a ser dejado sólo y tranquilo o a ser dejado en paz”, este es un elemento conceptual integrante del Derecho a la vida privada, vale decir, como un derecho de la personalidad. Se desarrolla como consecuencia del conflicto con la libertad de información.

Al producirse la intromisión arbitraria del informador en aspectos concernientes a la intimidad de la persona se remarca el Derecho a la soledad (el Derecho a impedir dicha intromisión).

Es el Derecho a gozar de la soledad: el Derecho que tiene cada persona a no ser objeto de una publicidad ilegal, el Derecho a vivir sin interferencias ilegales del público en lo concerniente a asuntos en los cuales el público no tiene un legítimo interés.

El Derecho a la vida Privada encuentra su fundamento en la libertad y dignidad del individuo, es un Derecho personal que forma parte de la propia vida y que deriva del Derecho a la Libertad, son inalienables, creyentes en la primacía de la persona humana y en que todos los hombres tienen igual dignidad, tienen derecho de validez universal, anteriores y superiores al Estado.

V. Derecho a la propia imagen

La imagen se puede definir como “aquella obra de arte figurativa o aquella fotografía que reproduce, de forma reconocible, los rasgos, las facciones, la figura de una persona y sobre la que pueden incidir diversos valores como el efectivo, el religioso y el individualizador respecto de los demás.

La propia imagen es conforme a la jurisprudencia española “la facultad exclusiva del interesado a difundir o publicar su propia imagen y por ende su derecho a evitar su reproducción, en cuanto se trata de un derecho a su personalidad. Es decir, que cada persona tiene derecho a impedir que se reproduzca su efigie o se obtengan pruebas fotográficas  sin su conocimiento, asi como el derecho a comercializar con ella dentro de los límites impuestos por la legislación, la moral y las buenas costumbres.

V.1. Antecedentes generales

Se cita el “ius imaginis” de los nobles romanos los cuales se encontraban facultados para colocar en el atrio de sus casas y mostrar con ciertas solemnidades, imágenes de sus antepasados. Sin embargo su problema jurídico se planteo hasta la invención de la fotografía, combinada con la difusión de la prensa y la aparición del cinematógrafo

V.2. Ordenamiento jurídico. Este derecho apareció en nuestra constitución por primera vez en el Art.2 inc.2  dice “se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen” de donde se traduce que.

  1. Se trata no del concepto que la persona tenga de si mismo, el cual cabria en el honor, si que de su imagen o efigie, esto es de la reproducción por medios mecánicos, electrónicos o manuales de su propia figura sin su consentimiento.
  2. Procede el resarcimiento, pero no corresponde indemnizar cuando la ley consiente en la exposición al respecto la comisión redactora de la constitución expreso: no siempre la reproducción  de la imagen de una persona puede constituir una violación de su derecho. Si esta se reproduce tratándose de una persona que desempeña funciones publicas en el ejercicio de tales funciones no hay intromisión indebida en la privacidad, pero si se trata de divulgar la imagen de las personas en actitudes o circunstancias que son propias de su vida intima y familiar o que se trata de usar de ella para fines no consentidos. Por ejemplos comerciales, habrá de dar lugar a los reclamos por daños de carácter moral por violación del derecho constitucional.
  3. Junto con el honor y la intimidad personal y familiar constituyen limitaciones a la libre expresión y difusión del pensamiento.

VI. Derecho de circulacion.

Derecho de circulación y de domicilio o residencia.

La libertad de circulación llamada también de tránsito, de locomoción, movilización, ambulatoria, una de las más importantes de la libertad individual dado que hace referencia a la proyección espacial de la persona humana. Consiste en la posibilidad de permanecer un lugar la fase de un punto a otro, dentro o fuera del país, sin ninguna restricción por parte de las unidades, salvo las limitaciones que la del impone, acaso de seguridad en el tránsito, el respeto a la propiedad pública y privada, acaso es de peligro eventual ni razones de seguridad o sanidad; además cabe la privación legítima de la libertad ambulatoria, por razones penales.

La libertad del domicilio o residencia consiste en el derecho que tiene el individuo de fijar aquel o ésta donde quiera y de cambiar los seguidos obviamente tiene también limitaciones, pues debe respetar los domicilios de los demás gobernados, la propiedad pública y las reglas del derecho administrativo.

Antecedentes generales.

Con llevar el reconocimiento y protección de esta libertad ha requerido una larga evolución. Ya la carta magna de 1215, la reconocía únicamente a los comerciantes, con limitantes, estableciendo que todos los comerciantes “podrían salir salvos y seguro de Inglaterra y entrar en ella, con el derecho de quedarse allí y trasladarse tanto por agua como por tierra para comprar y vender, según las costumbres antiguas y primitivas, sin ningún perjuicio por casco, excepto en tiempos de guerra, cuando sea de alguna nación que se halle en guerra con nosotros…”

Ordenamiento jurídico internacional.

La declaración americana de los derechos y deberes del hombre de 1948 reconocen su artículo ocho, la plena libertad de desplazamiento de residencia interior, al instituir que toda persona tiene derecho de fijar su residencia en el territorio del estado de que nacional, de transitar por él libremente y no abandonarlo sino por voluntad propia. La declaración universal de los derechos humanos de 1948 contempla además, la libertad externa que incluye el derecho de salir de cualquier país, incluso del propio, y regresar a su país, pero no a entrar en los restantes, artículo 13. Tanto el pacto internacional de los derechos civiles y políticos de 1966, artículo 12, como la convención americana sobre derechos humanos actué San José de Costa Rica de 1969, artículo 22 prosigue la línea de las declaraciones anteriores, afinando el contenido y sobre todo sus garantías, estableciendo además, las limitaciones de la libertad interna y externa siempre que ésta se hallan previstas en la ley y sea necesaria para proteger la seguridad nacional, el orden público, la salud o la moral públicas o los derechos y libertades de terceros.

 

 

BIBLIOGRAFÍA.

 

1.- González Morfín, Efraín, “Doctrina Social Cristiana y Derechos Humanos”, Revista Jurídica anuario del departamento de derecho de la universidad iberoamericana, número 19, México, 1988-1989.

2- González Morfín, Efraín, “Temas de Filosofía del Derecho”,  Segunda edición,  Noriega Editores  y Universidad Iberoamericana, México, 2002.

3.- Hervada, Javier, “Introducción Crítica al Derecho Natural”, Ed. MiNos, México, 1994.

4.- Pacheco Escobedo, Alberto, “La persona en el Derecho Civil Mexicano”, Editorial Panorama, México, 19992.

5.- Pacheco Escobedo, Alberto, “La familia en el Derecho Civil Mexicano”, Editorial Panorama, México, 1993.

6.- Preciado Hernández Rafael, “Filosofía del Derecho”, Editorial Porrúa, México 1970.

7.-  Rommen, Enrique, “Derecho Natural”, Historia-Doctrina, Editorial Jus, México, 1950.

8.- Villoro Toranzo, Miguel,  “Introducción al Estudio del Derecho”, Editorial Porrúa, México, 1993.

 


[1] Cfr. GONZÁLEZ LUNA MORFÍN, “Temas de Filosofía del Derecho”, ed. Noriega Editores, México,  2002,  p.17.

[2] Para este análisis se han tomado las ideas básicas del libro de Alberto Pacheco Escobedo “La persona en el Derecho Civil Mexicano”, Ed. Panorama, México, 1998. Capítulo 4, págs.  78 a 135.    

[3] GONZÁLEZ LUNA MORFÍN, Efraín, op cit., p. 212.

[4] Publicada en el Diario Oficial de la Federación el  15 de julio de 1992.

[5] Derecho a resistirse a obedecer una ley o un mandato de autoridad por ir en contra de los principios, creencias o valores éticos de la persona que lo ejercita.

[6] Código de Ëtica Profesional de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, A.C.

[7] Por fuerza mayor se entienden todas aquellas fuerzas ante las cuales el hombre se halla totalmente impotente, tanto para repelerlas como para evitarlas, aunque pudieran ser previstas  y caso fortuito es un accidente que no se puede predecir.

 


[1] Art. 2 Inc. 2º- Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

[2] Son subjetivos porque son prorios a la persona como sujeto individual.

[3] GONZÁLEZ LUNA MORFÍN, “Temas de Filosofía del Derecho”, ed. Noriega Editores, México,  2002,  p.17.

[4] Art. 73. Codigo Civil- La ley protege la vida del que está por nacer. El Juez, en consecuencia, tomará, a petición de cualquiera persona o de oficio, todas las providencias que le parezcan convenientes para proteger la existencia del no nacido, siempre que crea que de algún modo peligra.

Art. 969. Codigo Civil- Inc. 2º- El que cometió un hecho que la ley castiga como delito contra la vida, el honor o los bienes de la persona de cuya sucesión se trata, o de su cónyuge o de cualquiera de sus ascendientes o descendientes legítimos, con tal que el delito se pruebe por sentencia ejecutoriada.

[5] Art. 52. Constitucion Nacional- Los derechos consagrados en favor de los trabajadores son irrenunciables.

[6] Art. 2. Constitucion Nacional- Toda persona tiene derecho a la vida, a la integridad física y moral, a la libertad, a la seguridad, al trabajo, a la propiedad y posesión, y a ser protegida en la conservación y defensa de los mismos.

Art. 11. Constitucion Nacional- Ninguna persona puede ser privada del derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y posesión, ni de cualquier otro de sus derechos sin ser previamente oída y vencida en juicio con arreglo a las leyes; ni puede ser enjuiciada dos veces por la misma causa.

Art. 16. LEY DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA- Derecho a la vida. Se reconoce el derecho a la vida desde el instante de la concepción. La familia, el Estado y la sociedad tienen la obligación de asegurar a la niña, niño y adolescente su supervivencia, crecimiento óptimo y desarrollo integral en los ámbitos físico, mental, espiritual, psicológico y social en una forma compatible con la dignidad humana.

[7] Art. 133. Codigo Penal- El que provocare un aborto con el consentimiento de la mujer o la mujer que provocare su propio aborto o consintiere que otra persona se lo practicare, serán sancionados con prisión de dos a ocho años.

[8] Art. 1. Inc. 2º Constitucion nacional- Asimismo reconoce como persona humana a todo ser humano desde el instante de la concepción.

[9] Art. 368. Codigo de Trabajo- El contrato de seguro no exime al patrono de la obligación de indemnizar los riesgos profesionales si, por cualquier causa, (…).

[10]Art. 3. Codigo de Familia- Constituye violencia intrafamiliar, cualquier acción u omisión, directa o indirecta que cause daño, sufrimiento físico, sexual, psicológico o muerte a las personas integrantes de la familia. Son formas de violencia intrafamiliar:a)Violencia psicológica, b) Violencia física: Acciones, comportamientos u omisiones que amenazan o lesionan la integridad física de una persona

[11] Art. 2.-LEY DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA.

[12] Art. 170-A. Codigo Penal- La mera oferta u ofrecimiento de servicios de prostitución ajena será sancionado con prisión de cuatro a ocho años.

[13] Art. 128. Codigo de Salud – El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, es el ente rector de la política nacional de trasplantes de órganos y tejidos humanos con fines terapéuticos y científicos, la elaborará en consulta con el Consejo Nacional de Trasplantes.

[14] Art.- 128-B. Codigo de Salud – La práctica de trasplante de órganos o tejidos humanos se realizará en estricto apego a las normas de la ética y con base a principios de equidad, justicia, solidaridad, voluntariedad y sin distingo de ninguna naturaleza.

[15] Art. 128-P. Codigo de Salud – Queda terminantemente prohibida la extracción de órganos y tejidos cuya separación pueda causar incapacidad parcial, total o la muerte del donante.

[16] Art. 128-E. Codigo de Salud – La voluntad de ser donante de órganos o tejidos podrá expresarse ya sea en la licencia de conducir o en el documento de identidad personal vigente, o mediante escritura pública otorgada ante Notario.

[17] Art. 125-B. Codigo de Salud- En el caso de los cadáveres o restos humanos que durante un lapso que no podrá ser menor de 24 horas, no reclamados ni identificados por su familia o parientes, el Ministerio podrá autorizar la utilización y retiro de éstos de las instalaciones hospitalarias para fines de docencia e investigación, por universidades públicas o privadas. El transporte de cadáveres y órganos humanos, será responsabilidad de las universidades, respetando la normativa sanitaria que para tal efecto se emita